Definimos como variedad a la cantidad de productos genéricos que ofrece un local como por ejemplo: cemento, caños, aberturas, etcétera y surtido la amplitud de esos artículos, como aberturas de PVC, aluminio, madera, doble vidrio, portones automáticos, de cinco o diez fábricas diferentes. Un amplio surtido transforma a un negocio en especialista.

La definición de variedad y surtido de un minorista es un punto estratégico que acompaña el posicionamiento del negocio.  Ambos están ligados a la personalidad, imagen, promesa y diferenciación del negocio.

El corralón o minorista que vende materiales de la construcción debe identificar el corazón de su negocio y sacrificar muchos rubros, proveedores y artículos que simplemente no hacen a su rentabilidad final porque no tienen peso. El argumento de que “lo tengo porque es un servicio al cliente” es una gran contradicción.  Para tener 6.000 artículos a la venta se debe tener diez veces más capital en el stock, sino no se produce la venta, por aquello que el cliente se lo quiere llevar ya. Por otro lado, a mayor cantidad de artículos que posee un minorista, mayores son sus gastos operativos.

Ayuda a tomar decisiones el desarrollar la curva del ABC, la que indica que el 20% de la cantidad de artículos de un centro de la construcción, es responsable del 80% de su facturación.